Dónde quieres trabajar

¿Coworking o Centros de Negocios?

A día de hoy, el Coworking se entiende como un estilo de vida para autónomos. Son muchos los autónomos que deciden iniciarse así para ahorrar costes.

Esta filosofía de trabajo nació en Estados Unidos y se ha expandido a otras partes del mundo, llegando también a nuestro país. En el mismo espacio se comparte una zona de trabajo, en un ambiente tranquilo y colaborativo a unos precios muy económicos y asequibles.

Por otra parte, el Coworking supone una fuente de motivación día a día para trabajar ya que podrás crear una rutina de trabajo que, en casa, quizá no puedas llegar a alcanzar.

Dependiendo del espacio, la capacidad varía pero la media suele rondar las 10-15 personas. Esta relación permite, no solo ampliar tu red comercial de contactos, sino, que al ser en su mayoría emprendedores de negocios muy diversos, incluso, puedes crear sinergias y cooperar.

El Coworking, indudablemente, aporta networking. En este espacio ampliarás tu red de contactos profesionales, incluso, personales.

Entre otra de sus ventajas, también se encuentra la flexibilidad, ya que puedes organizarte el trabajo como mejor te convenga y tú eres el dueño de tus horarios.

Por su parte, los Business Center o Centro de Negocios se definen como una empresa de servicios con numerosas ventajas. A día de hoy, existen Centros de Negocios configurados y diseñados directamente para “entrar a trabajar”, con mobiliario incluido, además de gastos de mantenimiento, comunidad y limpieza diaria.

La mayoría de ellos cuentan con los últimos avances tecnológicos, además de los servicios de recepción y secretariado, o apoyo administrativo si se desea.

Además, este tipo de centros ofrece a los emprendedores interesados la posibilidad de ahorrar ya que la inversión, al ser menor, permite abaratar costes. Una cuestión que beneficiará también incluso a aquellos autónomos y emprendedores que están comenzando o consolidando su proyecto empresarial.

A diferencia de una oficina tradicional, no necesitan una inversión inicial ya que, como decimos, está todo equipado a priori. Además, aporta una completa flexibilidad de contratación ya que los usuarios pueden utilizar sus servicios sin comprometerse a un largo período de alquiler pudiendo adaptarse a las necesidades de cada uno. Los despachos individuales de estos centros de negocios suelen rondar los 300 euros más IVA.

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